Míralo hasta el final.
miércoles, 9 de julio de 2008
viernes, 4 de julio de 2008
miércoles, 2 de julio de 2008
¿El incendio y las vísperas?
Segunda carta abierta a la presidenta CFK
Por Mempo Giardinelli
Señora Presidenta: Con todo respeto, nuevamente me permito reflexionar como cuando le escribí, hace meses, a propósito del Tren Bala.
Esta semana asistiremos a una crucial votación en el Congreso, y las matemáticas parlamentarias prefiguran un resultado muy riesgoso, porque lo que se juega no son solamente las retenciones. Quizá tampoco la suerte de la democracia, pero sí, seguro, la del Gobierno que usted encabeza. No por nada mi coterránea Elisa Carrió ya dijo en su tono apocalíptico que el Gobierno “está en una situación de jaque mate”.
No sé si es así, pero esas graves palabras delatan el espíritu instalado en la porción de sociedad que los porteños llaman “la gente” y que refiere a las clases medias urbanas que tanto la odian a usted. Un odio irracional y lleno de resentimiento como no tuvieron hacia los dictadores ni hacia Menem, como bien señaló José Pablo Feinmann. Pero es lo que hay, y es un odio desestabilizador que a mí, como a muchos argentinos, nos produce temor.
¿Es que acaso estamos asistiendo a ese golpe cuya sola mención espanta a muchas buenas conciencias intelectuales, pero que poco a poquito va desestabilizando su gobierno? Claro que no hay una conspiración, nadie podría probarla, pero sí han preparado sutilmente un clima propicio para que esta crisis sólo pueda terminar, acaso, con la renuncia de usted.
Entonces uno se pregunta: ¿por qué no reaccionan políticamente, Señora, por qué su gobierno no cambia?
Porque vea: es verdad que han ganado las últimas elecciones con el 46 por ciento de los votos. Es verdad que les sobra legitimidad y tienen mayoría en el Congreso. Es verdad que millones de argentinos están de su lado en ese asunto de las retenciones móviles. Es verdad que los que se autocalifican “el campo” no tienen el apoyo masivo que dicen tener, y en la gran mayoría de las provincias no les dan bola a las cuatro entidades, para decirlo mal y pronto.
Yo he visto, y veo, cómo muchísimos laburantes de clases medias bajas y del pobrerío nacional hacen silencio y miran con hartazgo esta demanda de hidropampeanos que no son todos tan pequeños. Porque nadie que tenga o trabaje más de 150 o 200 hectáreas puede considerarse tal. Los verdaderos pequeños son los miles de campesinos que trabajan de tres a diez hectáreas, y sin títulos de propiedad. Ellos no “hacen soja” ni están representados por la mesa de enlace patronal.
Además, los chacareros que lidera el señor De Angeli son minoría y un “enchastro” ideológico –para decirlo con palabras de él– llámense nueva derecha o vieja izquierda. Pero tienen medios detrás. Que fogonean una “prepotencia gubernamental” que no vieron cuando de veras la hubo, y una “oportunidad histórica” cuya pérdida no es tal.
Parece que los están corriendo con la vaina, Señora. Y por momentos da la impresión de que ustedes son como un automóvil que va a estrellarse. Y con ustedes nosotros, los argentinos que no tenemos ni una vaca ni un metro de tierra; los que pagamos impuestos sin chistar ni haciendo trampas; los que no queremos que vuelva el neoliberalismo que hoy procuran reinstalar las cuatro entidades y casi toda la oposición, se den cuenta o no.
Usted ha de leer y escuchar lo que escriben y dicen los exegetas todo terreno de la desestabilización. Están agrandados: se sienten republicanos y nuevos padres de la patria. No van a acatar una ley que no les guste. Sueñan con verla huir de la Casa Rosada en helicóptero. Están decididos a todo. “Jaque mate”, se ilusiona Carrió.
¿Cómo es que en su gobierno y en su partido no lo ven, Señora? ¿Cómo no se dan cuenta de que si sale la ley como la mandaron y por pocos votos, se viene la sedición neoliberal? Algunos ya lo dijeron y otros eluden decirlo, pero no van a acatar esa ley. Y guarda que este jueves les puede pasar como a Alfonsín con la ley Mucci, cuyo rechazo fue el inicio del fin de su gestión.
Y si acaso la ley sale como su gobierno quiere, el último camino legal –y ellos lo saben– será reprimirlos. Cosa que ustedes no han hecho y no deberán hacer, y eso es algo bueno que este país les debe a su marido y a usted.
Claro que en medio de un montonal de metidas de pata, todo sea dicho. Porque disculpe la franqueza, Señora, pero ustedes a cada rato dicen cosas inoportunas. Cada vez que habla un Fernández, la verdad es que uno tiembla. Siempre hablan provocando, calentando.
Yo no sé si realmente es su marido el malo de esta película, como dicen. No me hago eco de los ladridos a la luna que pueblan la Argentina. Pero admita que no tuvo usted sabios consejeros ni buenos alfiles. Ahí está la detención del señor De Angeli hace un par de sábados; no pudieron cometer torpeza mayor. Y los errores políticos se pagan. Siempre. Usted lo sabe, Señora. Rectifique a tiempo, entonces. Y sobre todo, tome decisiones urgentes. No puede ser que a esta altura de la crisis ustedes todavía no dicen ni una palabra de los minifundistas, que son el verdadero campo de este país y esos sí que están jodidos, Señora, disculpando la expresión.
Aunque sea por supervivencia política, usted debería anunciar una profunda reestructuración del gabinete. Cambie, Señora. Renueve, oxigene. En agricultura y ganadería, en transportes, en aduanas, en impuestos. Quizá también podría anunciar la creación de un Organismo Nacional de Granos y Carnes, y convocar al debate de un Plan Agrario proyectado a 30 años. ¿Qué tal replantear el Tren Bala como parte final de un Programa Nacional de Recuperación Ferroviaria? ¿Qué tal discutir un nuevo plan de coparticipación federal y de retenciones; anunciar la finalización de los superpoderes para 2009, y de una vez reconocer a la CTA, que es la organización obrera que le ha sido más leal y sin chantajes? Usted podría hacer muchas de estas cosas en las próximas horas. Y no hablar más de redistribuir riqueza, al menos mientras su gobierno siga favoreciendo a los grandes pools, las concentraciones económicas y los intereses menos distribuicionistas de este país.
Porque lo que se viene es bravo. Salga la ley que salga, quedarán afuera los campesinos verdaderamente pequeños, millones de seres humanos que fueron expulsados de sus provincias y hoy se hacinan en villas urbanas. Ellos no se interesaron en este conflicto porque son argentinos que padecen hambre, de-socupación, violencia, frío, inundaciones, explotación y hasta el robo de sus tierras, echadas a perder por abogados y glifosatos.
Se vienen otros debates de igual o mayor intensidad: la minería que destruye provincias enteras; los medios de comunicación; la renta financiera; y sobre todo una reforma impositiva para que paguen más los que más tienen y aliviarles el 21 por ciento de IVA a las clases populares, que de hecho pagan un impuesto a la pobreza. Esa sí que será redistribución en serio, Señora.
La vida en democracia es conflictividad en acción. Pero no sirven las polarizaciones. Ningún país serio puede crecer en manos de posiciones energúmenas, con piquetes, carpas, ocupaciones de rutas, calles, plazas y espacios públicos. Y menos cuando los sectores más reaccionarios de la Argentina están unidos: los Rodríguez Saá con Menem y Romero; Cecilia Pando y sus dinosaurios con el PCR y el “socialismo” sin votos; el macrismo y el lilismo con lo que queda de un partido radical que dolería a Alem y Sabattini. No sé si juntos pero sí revueltos, muchos de ellos van por más que esta ley. Van por usted, Señora. Porque perder en el Congreso puede ser el final de su gobierno. Mienten o yerran los que dicen que es sólo una batalla.
La Argentina está todavía en el primer día de la creación: siempre en obra y en crisis. Pero en estos 25 años de democracia crecimos muchísimo y, a pesar de sus infinitas falencias e insatisfacciones, es lo mejor que hicimos los argentinos. Baste recordar lo que era este país hace 30 años: una carnicería. No lo olvidamos. Pero que no lo rife su gobierno, Señora.
Por Mempo Giardinelli
Señora Presidenta: Con todo respeto, nuevamente me permito reflexionar como cuando le escribí, hace meses, a propósito del Tren Bala.
Esta semana asistiremos a una crucial votación en el Congreso, y las matemáticas parlamentarias prefiguran un resultado muy riesgoso, porque lo que se juega no son solamente las retenciones. Quizá tampoco la suerte de la democracia, pero sí, seguro, la del Gobierno que usted encabeza. No por nada mi coterránea Elisa Carrió ya dijo en su tono apocalíptico que el Gobierno “está en una situación de jaque mate”.
No sé si es así, pero esas graves palabras delatan el espíritu instalado en la porción de sociedad que los porteños llaman “la gente” y que refiere a las clases medias urbanas que tanto la odian a usted. Un odio irracional y lleno de resentimiento como no tuvieron hacia los dictadores ni hacia Menem, como bien señaló José Pablo Feinmann. Pero es lo que hay, y es un odio desestabilizador que a mí, como a muchos argentinos, nos produce temor.
¿Es que acaso estamos asistiendo a ese golpe cuya sola mención espanta a muchas buenas conciencias intelectuales, pero que poco a poquito va desestabilizando su gobierno? Claro que no hay una conspiración, nadie podría probarla, pero sí han preparado sutilmente un clima propicio para que esta crisis sólo pueda terminar, acaso, con la renuncia de usted.
Entonces uno se pregunta: ¿por qué no reaccionan políticamente, Señora, por qué su gobierno no cambia?
Porque vea: es verdad que han ganado las últimas elecciones con el 46 por ciento de los votos. Es verdad que les sobra legitimidad y tienen mayoría en el Congreso. Es verdad que millones de argentinos están de su lado en ese asunto de las retenciones móviles. Es verdad que los que se autocalifican “el campo” no tienen el apoyo masivo que dicen tener, y en la gran mayoría de las provincias no les dan bola a las cuatro entidades, para decirlo mal y pronto.
Yo he visto, y veo, cómo muchísimos laburantes de clases medias bajas y del pobrerío nacional hacen silencio y miran con hartazgo esta demanda de hidropampeanos que no son todos tan pequeños. Porque nadie que tenga o trabaje más de 150 o 200 hectáreas puede considerarse tal. Los verdaderos pequeños son los miles de campesinos que trabajan de tres a diez hectáreas, y sin títulos de propiedad. Ellos no “hacen soja” ni están representados por la mesa de enlace patronal.
Además, los chacareros que lidera el señor De Angeli son minoría y un “enchastro” ideológico –para decirlo con palabras de él– llámense nueva derecha o vieja izquierda. Pero tienen medios detrás. Que fogonean una “prepotencia gubernamental” que no vieron cuando de veras la hubo, y una “oportunidad histórica” cuya pérdida no es tal.
Parece que los están corriendo con la vaina, Señora. Y por momentos da la impresión de que ustedes son como un automóvil que va a estrellarse. Y con ustedes nosotros, los argentinos que no tenemos ni una vaca ni un metro de tierra; los que pagamos impuestos sin chistar ni haciendo trampas; los que no queremos que vuelva el neoliberalismo que hoy procuran reinstalar las cuatro entidades y casi toda la oposición, se den cuenta o no.
Usted ha de leer y escuchar lo que escriben y dicen los exegetas todo terreno de la desestabilización. Están agrandados: se sienten republicanos y nuevos padres de la patria. No van a acatar una ley que no les guste. Sueñan con verla huir de la Casa Rosada en helicóptero. Están decididos a todo. “Jaque mate”, se ilusiona Carrió.
¿Cómo es que en su gobierno y en su partido no lo ven, Señora? ¿Cómo no se dan cuenta de que si sale la ley como la mandaron y por pocos votos, se viene la sedición neoliberal? Algunos ya lo dijeron y otros eluden decirlo, pero no van a acatar esa ley. Y guarda que este jueves les puede pasar como a Alfonsín con la ley Mucci, cuyo rechazo fue el inicio del fin de su gestión.
Y si acaso la ley sale como su gobierno quiere, el último camino legal –y ellos lo saben– será reprimirlos. Cosa que ustedes no han hecho y no deberán hacer, y eso es algo bueno que este país les debe a su marido y a usted.
Claro que en medio de un montonal de metidas de pata, todo sea dicho. Porque disculpe la franqueza, Señora, pero ustedes a cada rato dicen cosas inoportunas. Cada vez que habla un Fernández, la verdad es que uno tiembla. Siempre hablan provocando, calentando.
Yo no sé si realmente es su marido el malo de esta película, como dicen. No me hago eco de los ladridos a la luna que pueblan la Argentina. Pero admita que no tuvo usted sabios consejeros ni buenos alfiles. Ahí está la detención del señor De Angeli hace un par de sábados; no pudieron cometer torpeza mayor. Y los errores políticos se pagan. Siempre. Usted lo sabe, Señora. Rectifique a tiempo, entonces. Y sobre todo, tome decisiones urgentes. No puede ser que a esta altura de la crisis ustedes todavía no dicen ni una palabra de los minifundistas, que son el verdadero campo de este país y esos sí que están jodidos, Señora, disculpando la expresión.
Aunque sea por supervivencia política, usted debería anunciar una profunda reestructuración del gabinete. Cambie, Señora. Renueve, oxigene. En agricultura y ganadería, en transportes, en aduanas, en impuestos. Quizá también podría anunciar la creación de un Organismo Nacional de Granos y Carnes, y convocar al debate de un Plan Agrario proyectado a 30 años. ¿Qué tal replantear el Tren Bala como parte final de un Programa Nacional de Recuperación Ferroviaria? ¿Qué tal discutir un nuevo plan de coparticipación federal y de retenciones; anunciar la finalización de los superpoderes para 2009, y de una vez reconocer a la CTA, que es la organización obrera que le ha sido más leal y sin chantajes? Usted podría hacer muchas de estas cosas en las próximas horas. Y no hablar más de redistribuir riqueza, al menos mientras su gobierno siga favoreciendo a los grandes pools, las concentraciones económicas y los intereses menos distribuicionistas de este país.
Porque lo que se viene es bravo. Salga la ley que salga, quedarán afuera los campesinos verdaderamente pequeños, millones de seres humanos que fueron expulsados de sus provincias y hoy se hacinan en villas urbanas. Ellos no se interesaron en este conflicto porque son argentinos que padecen hambre, de-socupación, violencia, frío, inundaciones, explotación y hasta el robo de sus tierras, echadas a perder por abogados y glifosatos.
Se vienen otros debates de igual o mayor intensidad: la minería que destruye provincias enteras; los medios de comunicación; la renta financiera; y sobre todo una reforma impositiva para que paguen más los que más tienen y aliviarles el 21 por ciento de IVA a las clases populares, que de hecho pagan un impuesto a la pobreza. Esa sí que será redistribución en serio, Señora.
La vida en democracia es conflictividad en acción. Pero no sirven las polarizaciones. Ningún país serio puede crecer en manos de posiciones energúmenas, con piquetes, carpas, ocupaciones de rutas, calles, plazas y espacios públicos. Y menos cuando los sectores más reaccionarios de la Argentina están unidos: los Rodríguez Saá con Menem y Romero; Cecilia Pando y sus dinosaurios con el PCR y el “socialismo” sin votos; el macrismo y el lilismo con lo que queda de un partido radical que dolería a Alem y Sabattini. No sé si juntos pero sí revueltos, muchos de ellos van por más que esta ley. Van por usted, Señora. Porque perder en el Congreso puede ser el final de su gobierno. Mienten o yerran los que dicen que es sólo una batalla.
La Argentina está todavía en el primer día de la creación: siempre en obra y en crisis. Pero en estos 25 años de democracia crecimos muchísimo y, a pesar de sus infinitas falencias e insatisfacciones, es lo mejor que hicimos los argentinos. Baste recordar lo que era este país hace 30 años: una carnicería. No lo olvidamos. Pero que no lo rife su gobierno, Señora.
domingo, 29 de junio de 2008
Casco las 24 hs
Nadie puede discutir la utilidad del casco en materia de prevención, es algo que está probado en todas partes del mundo y que tanto en Villa María como en Villa Nueva se ha implementado desde hace varios meses como lo que pretende ser una norma rigurosa, pero en realidad no lo es.En consecuencia, una ley escrita que sólo es eso, no es más que letra muerta... así como el que anda en moto y no usa casco tiene grandes probabilidades de ser una persona muerta.
¿Dónde y cuándo tiene vigencia una ley? ¿Sólo en los controles? De ser así se pierde el espíritu de esa norma, deja de tener una función de prevención para ocupar una vil maniobra recaudatoria. Esto viene a colación de las muchas situaciones en las que al lado del / de las agente/s de tránsito que hay en el centro, cerca de los estacionamientos de los colegios o la costanera, pasan mujeres con niños, adolescentes o cuidadanos comunes y corrientes sin casco, sin que estas / os si quiera les llamen la atención ¿Cómo puede ser?
¿Dónde y cuándo tiene vigencia una ley? ¿Sólo en los controles? Sin dudas no debería ser así, una regla tiene vigor, desde el momento en que se la dictó, protocolizó y publicó, durante las 24 horas del día a lo largo de los 365 días del año, porque si sólo corre cuando se arma un "control" pasa a ser más importante el dinero que la vida de los ciudadanos y la función primordial del Estado debe ser preservar precisamente la integridad física, psíquica y moral de éstos.
sábado, 28 de junio de 2008
Mundial '78: la paja por un lado, el trigo por otro
Bue, voy a meter un comentario de fútbol, ya que en los últimos días se ha hablado mucho del Mundial '78, al conmemorarse un nuevo aniversario del primer campeonato que ganó nuestra selección y me parece haber escuchado varias barbaridades.En primer lugar ni Fillol, ni Kempes, Ardiles, Houseman, Gallego, Passarella, Ortiz, Luque, Bertoni y el resto de los FUTBOLISTAS que jugaron ese Mundial manejaron la picana o los Falcón verdes, tampoco supe que salieran de los vestuarios diciéndose entre ellos "ganemos así tapamos lo que están haciendo los militares".
Creo que una cosa fue el uso que hicieron los militares del Mundial ´78, que la FIFA le otorgó al país mucho antes del Golpe del '76 y que luego ratificó a pesar que internacionalmente se conocía lo que aquí pasaba; mientras que otra muy distinta el fútbol propiamente dicho, protagonizado por un grupo de futbolistas que quizás no tenía ni idea de lo que sucedía y se dedicó a hacer lo que en ese momento sabía hacer: jugar al fútbol.
No niego que fue, es y será un Mundial sospechado, teñido del rojo sangre de una generación de argentinos que se extraña, quizás mi sensación este impregnada por lo vivido en aquellos días de junio del '78, en los que con 11 años disfrutaba cada gol del "Matador", la elegancia de Galván y las atajadas de Fillol en aquella final contra los holandeses... Y como muchos argentinos, varios años después descubrí y tuve conocimiento de las cosas que pasaban por entonces, de la plata que se robó Lacoste a través del EAM78, etcétera, etcétera...
En todo caso habría que censurar a toda esa gente que llenó el Monumental, a la que tiraba pepelitos, a la que salió a las calles a festejar, a la que seguía trabajando en las fábricas, a la que producía, a la SRA que publicaba solicitudes a favor de los milicos caraduras, a la prensa y la Iglesia que aún no hicieron un mea culpa de lo actuado en esa época... Parece más fácil agarrárselas con un grupo de pibes que jugaban al fútbol y tener que escuchar las pavadas que algunos conductores de TV preguntan, algo más o menos así: "si no habían trascendido como futbolistas por culpa de los militares". Un otario total, Kempes triunfó en España, Passarella y Bertoni en italia, Ardiles y Villa en Inglaterra, Fillol también en España, Brasil y cuanto club argentino jugó, la mayoría volvió a participar en otro Mundial (España, con poco éxito, y México, aunque la diarrea ? dejó afuera a Passarella y mucho antes Bilardo le había bajado el pulgar al 'Pato').
Juicio y castigo a los militares genocidas, pero los FUTBOLISTAS no andaban con la picana ni escribiendo loas en Gente u otros medios como Mariano Grondona o Chiche Geblung, entre otros. Así que sepraremos la paja del trigo.
lunes, 16 de junio de 2008
lunes, 9 de junio de 2008
Público o privado
Cuando en 1983 Alfonsín asumió la presidencia de la Nación lo hizo sostenido en el slogan "con la democracia se cura, se come y se educa", una frase que resumía en cierta forma el sentir generalizado de la sociedad de que tras el voto se iban a solucionar todos los males que la dictadura nos había dejado.
Así debería haber sido, el supuesto de que con la democracia se solucionaban los problemas de la sociedad estaba presente, muy presente... lo estuvo y lo está, con esa ilusión el ciudadano participa en cada elección que se realiza.
Sin embargo lejos está este supuesto de convertirse en una realidad concreta, tras haber transcurrido más de un cuarto de siglo de democracia ello no ha sucedido: la educación no ha mejorado, la salud mucho menos, se siguen muriendo chicos de hambre en uno de los mayores productores de alimentos del mundo, entre otras muchas cosas que hacen a la baja calidad de la democracia que hoy tenemos los argentinos...
Ejemplificando este razonamiento, que no es ni más ni menos que al punto que quiero arribar, está la cuestión habitacional, el acceso a la vivienda digna, precisamente una de las carencias que esta bendita democracia que no ha podido, sabido o querido solucionar en el poco más de cuarto de siglo que tiene de vigencia.
Hoy por hoy el sueño de la casa propia es eso literalmente: un sueño, ya que el acceso de la clase trabajadora a una unidad habitacional es impensado. A saber, la "fiesta sojera" de los últimos años elevó los valores de terrenos, construcción y todo aquello relacionado con el rubro inmobiliario; atento a la aversión de los productores a invertir en este floreciente negocio, ya sea en torres, barrios residenciales o privados, complejos de deepartamentos u otras alternativas.
Un terreno está hoy unos 70.000 pesos (los hay más económicos, no tanto, en zonas periféricas); un departamento de un ambiente en alguno de los muchos edificios que se elevaron se consigue en unos 140.000 pesos... ¿A qué crédito puede acceder un trabajador de Villa María o Villa Nueva que tiene un salario de aproximadamente 3.000 pesos? No más de 20.000... Todo dicho.
NO, falta decir que muchos de esos trabajadores (unos 4.500 según el déficit habitacional de Villa María calculado por un organismo oficial: el Instituto Municipal de la Vivienda) alquilan y que los valores del mercador superan ya los 1.000 pesos... Es decir 1/3 (un tercio) de sus ganancias... Ahora sí, todo dicho.
Es ahí donde la democracia -entiéndase los funcionarios o representantes elegidos por el pueblo- debería intervenir, para facilitarle o acercarle una solución a los ciudadanos que dice representar, pero resulta que en Villa María toman exactamente el rumbo contrario, propio, por cierto, de una política lisa y llanamente neoliberal, anteponiendo los intereses de los "privados" o "inversionistas" por sobre los de la comunidad.
Le ofrece, en bandeja, una bicoca a los sectores "privados", que legitimamente aprovechan la ocasión para obtener pingües ganancias, ya que en definitiva esa es su razón de ser... pero no la del Estado.
Tal es el caso del denominado MEGACANJE II o "la historia continúa" o "vuelven a la carga" o como a Uds. se les ocurra. Por qué ceder esas casi 30 ha. a manos privadas, pudiendo utilizarlas en pos o beneficio de la comunidad. ¿Para obtener los fondos que le posibiliten montar la infraestructura necesaria para habilitar el loteo? ¿Acaso no puede el municipio acceder a un crédito, que luego recuperará cobrándoselo a los beneficiarios? Si se habla de un negocio de 100 millones de pesos, ¿no puede se el propio Estado el que obtenga esa ganancia, destinando las utiliadades a nuevos emprendimientos con sentido social o es que los funcionarios no están capacitados para ello?
Por cierto, cuando de mucha plata se habla, cuando en un Concejo Delirante se sanciona una ordenanza y luego los mismos miembros dictan una nueva derogando la anterior en "beneficio de"... privados... no se presta a la duda, no genera desconfianza entre el ciudadano común y más en aquel que no tiene "techo propio" y que paga un alquiler.
Todo eso se podría evitar si el ESTADO cumpliese la función innerente a cualquier ESTADO, atender o estar a disposición de las necesidades de la ciudadanía en su conjunto y no velar por los intereses mezquinos de unos pocos, los "privados", quienes además gozan de la ventaja de poseer una billetera abultada que los mantiene lejos de las urgencias cotidianas de los asalariados.
Para mayor información ver: http://www2.lavoz.com.ar//08/06/05/secciones/regionales/nota.asp?nota_id=209446
Así debería haber sido, el supuesto de que con la democracia se solucionaban los problemas de la sociedad estaba presente, muy presente... lo estuvo y lo está, con esa ilusión el ciudadano participa en cada elección que se realiza.
Sin embargo lejos está este supuesto de convertirse en una realidad concreta, tras haber transcurrido más de un cuarto de siglo de democracia ello no ha sucedido: la educación no ha mejorado, la salud mucho menos, se siguen muriendo chicos de hambre en uno de los mayores productores de alimentos del mundo, entre otras muchas cosas que hacen a la baja calidad de la democracia que hoy tenemos los argentinos...
Ejemplificando este razonamiento, que no es ni más ni menos que al punto que quiero arribar, está la cuestión habitacional, el acceso a la vivienda digna, precisamente una de las carencias que esta bendita democracia que no ha podido, sabido o querido solucionar en el poco más de cuarto de siglo que tiene de vigencia.
Hoy por hoy el sueño de la casa propia es eso literalmente: un sueño, ya que el acceso de la clase trabajadora a una unidad habitacional es impensado. A saber, la "fiesta sojera" de los últimos años elevó los valores de terrenos, construcción y todo aquello relacionado con el rubro inmobiliario; atento a la aversión de los productores a invertir en este floreciente negocio, ya sea en torres, barrios residenciales o privados, complejos de deepartamentos u otras alternativas.
Un terreno está hoy unos 70.000 pesos (los hay más económicos, no tanto, en zonas periféricas); un departamento de un ambiente en alguno de los muchos edificios que se elevaron se consigue en unos 140.000 pesos... ¿A qué crédito puede acceder un trabajador de Villa María o Villa Nueva que tiene un salario de aproximadamente 3.000 pesos? No más de 20.000... Todo dicho.
NO, falta decir que muchos de esos trabajadores (unos 4.500 según el déficit habitacional de Villa María calculado por un organismo oficial: el Instituto Municipal de la Vivienda) alquilan y que los valores del mercador superan ya los 1.000 pesos... Es decir 1/3 (un tercio) de sus ganancias... Ahora sí, todo dicho.
Es ahí donde la democracia -entiéndase los funcionarios o representantes elegidos por el pueblo- debería intervenir, para facilitarle o acercarle una solución a los ciudadanos que dice representar, pero resulta que en Villa María toman exactamente el rumbo contrario, propio, por cierto, de una política lisa y llanamente neoliberal, anteponiendo los intereses de los "privados" o "inversionistas" por sobre los de la comunidad.
Le ofrece, en bandeja, una bicoca a los sectores "privados", que legitimamente aprovechan la ocasión para obtener pingües ganancias, ya que en definitiva esa es su razón de ser... pero no la del Estado.
Tal es el caso del denominado MEGACANJE II o "la historia continúa" o "vuelven a la carga" o como a Uds. se les ocurra. Por qué ceder esas casi 30 ha. a manos privadas, pudiendo utilizarlas en pos o beneficio de la comunidad. ¿Para obtener los fondos que le posibiliten montar la infraestructura necesaria para habilitar el loteo? ¿Acaso no puede el municipio acceder a un crédito, que luego recuperará cobrándoselo a los beneficiarios? Si se habla de un negocio de 100 millones de pesos, ¿no puede se el propio Estado el que obtenga esa ganancia, destinando las utiliadades a nuevos emprendimientos con sentido social o es que los funcionarios no están capacitados para ello?
Por cierto, cuando de mucha plata se habla, cuando en un Concejo Delirante se sanciona una ordenanza y luego los mismos miembros dictan una nueva derogando la anterior en "beneficio de"... privados... no se presta a la duda, no genera desconfianza entre el ciudadano común y más en aquel que no tiene "techo propio" y que paga un alquiler.
Todo eso se podría evitar si el ESTADO cumpliese la función innerente a cualquier ESTADO, atender o estar a disposición de las necesidades de la ciudadanía en su conjunto y no velar por los intereses mezquinos de unos pocos, los "privados", quienes además gozan de la ventaja de poseer una billetera abultada que los mantiene lejos de las urgencias cotidianas de los asalariados.
Para mayor información ver: http://www2.lavoz.com.ar//08/06/05/secciones/regionales/nota.asp?nota_id=209446
lunes, 2 de junio de 2008
Una única seguridad
Por Eduardo Aliverti *Esto es un quilombo, aclaremos y propongamos de entrada.
Hay que tener la humildad de decir que frente a la magnitud del actual conflicto argentino es imposible tener certezas absolutas. Por un lado, tanto como agotador es apasionante el debate que vive este país. Porque somos lo que somos desde hace casi, apenas pero vaya, 200 años. El producto de liberalismo jacobino, monárquicos patriotas, estancieros nacionalistas, genocidas del desarrollo, inmigrantes anarquistas y ombliguistas, clasemedieros, represores, populistas de toda calaña, militares asesinos, juventud rebelde, burgueses contradictorios, nazis, socialdemócratas, tilingos que juntaron todo eso, campo, ciudad, aparatos, crisis permanentes y recurrentes, tibios, expeditivos, tensión, conservadores que parecen progres y progres que terminan al lado de la Sociedad Rural. De todo eso sale que en este país siempre, o casi, pasa algo. Y también sale, por otra parte, como ahora, con este choque entre garcas y gauchos tinellizados contra relatores del “nosotros solos contra lo que venga, en nombre de la justicia social”, esto de que todos parecen estar seguros de todo. Los que protagonizan y los que explican. Debe tomarse una posición pero no es fácil, porque todo es muy argentino. Y ser argentino es excitante pero muy difícil. Serlo y, sobre todo, describirlo.
Un Gobierno que no midió las consecuencias de haber hecho la única apuesta a la recaudación del modelo sojero y que creyó, como muchos, que la parte de la derecha afectada se quedaría de brazos cruzados porque la afectación, calculó, no le impediría ni le impide seguir gozando de una de sus mejores orgías históricas. Unos chacareros de cabeza con forma de tranquera para adentro y listo, gracias, dejame volver a mis hectáreas para trabajarlas o arrendarlas y entrar en el circuito financiero y nada más, qué me importa si le hago de pared al puñado de bestias agroexportadoras o si terminaré metiéndome el campo en el culo porque ya perdí, porque no fui capaz de entender que el nuevo paradigma capitalista son los agronegocios a gran escala, o sí lo entendí pero me conformo con las migas que dejan, y entonces no me junto con nadie para tener más fuerza e imaginar otro esquema de aprovechamiento de la tierra, pero sí dejo que me junten los intereses de Monsanto, de Dreyfus, de Bunge y del resto de las grandes hermanas. El Buzzi ése, que un día aclaró que su apellido se escribe con doble z porque el de la doble s es el asesino serial de Tucumán y él no quiere que lo confundan, y como no quiere que lo confundan se junta con los cómplices de Bussi. El Gobierno éste que deja esquilmar a tamberos y subsidia a La Serenísima. El De Angeli ése, que es la versión remixada de Blumberg y Nito Artaza en la subjetividad profunda del yo argentino de medio pelo: más cárceles, endurezcamos penas y me vuelvo a casa; devuélvanme mis ahorros y me vuelvo a casa; no toquen al campo, a mi campo, y me vuelvo al campo y no jodo más porque la Patria se termina en los mil y pico de hectáreas que le arriendo a la familia de Yabrán. Y las sectas de izquierda que van a Rosario a ponerse la escarapela de soja pero, guay, que quede claro que no vamos a hacerles número a los terratenientes: simplemente se lo damos a De Angeli para que, en vez de hacerse el guapo con Cargill, muestre lo larga que la tiene al lado de la patriótica pasión de Luciano Miguens por la cría de caballos de carrera, porque como ya se sabe, como lo dijo el Buzzi que aclara que no es el de las SS, “el campo” está al borde de la subsistencia (no se supo que le haya contestado al escritor chaqueño Mempo Giardinelli, que desde este diario lo invitó a que, cuando vaya a Sáenz Peña junto con Miguens & Cía., se haga unos kilómetros más “hasta el ex Impenetrable, hoy un semidesierto en el que habitan unos 60 mil miserables esparcidos entre restos de bosques y sojas malditas, (que) esos sí que están sobreviviendo, y muy mal”.
Y el Gobierno éste, otra vez, que anda construyendo su relato de nacional y popular con el único concurso de enfrentarse a los gauchos de oficina rentística, con la habilidad de aportarles a las neoclases medias agrarias en vez de trabajarles la moral y el bolsillo con asesoramiento y créditos productivos. Esa suma y la de los sectores urbanos disconformes, gorilas, insatisfechos imperecederos, a los que sólo regala el tonito altivo de Cristina y sus apariciones de tinte monárquico, obsequiándole el “republicanismo federal” a la gauchocracia y a Carrió, que se sube a cualquier tren que pase con tal de que la lleve a sus profecías apocalípticas. Y esa impactante tontería de competirle al acto de Rosario con uno patético, en Salta, llenado a durísimas penas con micros del Gran Buenos Aires. Está visto que se debe machacar con lo de poder quedarse sin el pan y sin la torta. Ni base popular para enfrentar los desafíos de la derecha más salvaje y su mano de obra chacarera; ni corrimiento explícito hacia ahí, hacia la derecha, precisamente, para (pretender) descansar sin conflictos con ese palo. Rosario dejó una multitud indesmentiblemente fuerte, testimonial, enfrente de la cual no hay, casi, más nada que algunas fuerzas de choque marginales, sindicales e intelectuales, junto con el alquiler del aparato del PJ y algunos gobernadores. Muy poquito.
¿Podría este gobierno ampliar esa base de sustentación, como para que “lo peor” no se imponga de alguna manera a “lo que hay”? Probablemente, pero para reconquistar a las franjas medias e incluso bajas que está dejando huir le haría falta revisar y agrandar su muy escasa batería. Y eso implica choques de intereses y apoyo popular para guarecerse. Si a la primera de cambio el agro lo agarró desnudo contra las cuerdas, ¿qué pasaría en caso de avanzar contra los privilegios de otras porciones del capital? Controlar la inflación, redireccionar los subsidios, ensanchar la base impositiva desde arriba, regular el comercio exterior; apropiarse de más abundancia, en definitiva, para repartirla mejor de una vez por todas, ¿cómo se hace sin despertar a más leones todavía? Pero, ¿acaso no está demostrándose que se despiertan igual? No hay otra forma que probarlo y no hay certezas de lo que ocurriría. Ni tan sólo mayores precisiones (o sí, si es que, como con las dichosas retenciones, encaran la información desde un cubito para después seguir defendiéndose desde otro). La única seguridad es que si este Gobierno sigue así, enfrascado en sí mismo y dedicado a construir la única épica de enfrentarse a la bartola con el conglomerado agrario, se extinguirá con pena y sin gloria.
Y hasta podría dejar pasar la oportunidad de que lo defiendan quienes se dan cuenta de que están arrinconándolo por las cosas que hace mal pero, sobre todo, por algunas que hace bien.
* Página 12 (02 de junio de 2008)
domingo, 25 de mayo de 2008
Luisito ya no es un chiste
"Hemos coincidido (con Elisa Carrió) en que le hemos dado a la presidenta una calesita para manejar, y la ha chocado": Luis Juez dixit, el sábado, en Córdoba, poco antes de partir con destino a Rosario para participar en el acto de los ruralistas".
Si Juez ha llegado a una coincidencia con la fundamentalista de Elisa Carrió, que arrancó por el radicalismo, se corrió a la izquierda y rápidamente se pasó a la derecha, a colgarse cruz y escuchar la voz del Señor, sólo en busca de votos y cargos... Juez ha comenzado a dilapidar esa enorme adhesión popular que supo cosechar en las últimas elecciones cordobesas, porque en lugar de construir una verdadera fuerza política, que le permita ganar la gobernación que la birló Schiaretti, está colgándose del primero que se le cruza por delante para decir que él es la oposición.
Carrió es la derecha, lo mismo que Macri, y no representa a ese pueblo cordobés que en la última elección votó precisamente: en contra de la derecha neoliberal que representaba en aquel momento el saliente gobernador de la Sota y su sucesor Schiaretti... A Juez se le está apagando la chispa.
Si Juez ha llegado a una coincidencia con la fundamentalista de Elisa Carrió, que arrancó por el radicalismo, se corrió a la izquierda y rápidamente se pasó a la derecha, a colgarse cruz y escuchar la voz del Señor, sólo en busca de votos y cargos... Juez ha comenzado a dilapidar esa enorme adhesión popular que supo cosechar en las últimas elecciones cordobesas, porque en lugar de construir una verdadera fuerza política, que le permita ganar la gobernación que la birló Schiaretti, está colgándose del primero que se le cruza por delante para decir que él es la oposición.
Carrió es la derecha, lo mismo que Macri, y no representa a ese pueblo cordobés que en la última elección votó precisamente: en contra de la derecha neoliberal que representaba en aquel momento el saliente gobernador de la Sota y su sucesor Schiaretti... A Juez se le está apagando la chispa.
Blanco & Negro
"(...) Ante los cuestionamientos a las retenciones móviles, el gobierno dispuso compensar a los productores de soja y girasol más pequeños y/o más alejados de los puertos de exportación. El 41 por ciento de los pequeños productores habilitados a cobrar el reintegro por tamaño de la explotación y el 77 por ciento de los productores habilitados para percibir la compensación por distancia no están registrados en la AFIP, declaran un CUIT o razón social equivocada o figuran como monotributistas. Por eso sólo 114 productores solicitaron la compensación por tamaño y apenas 22 por distancia. De vanguardia en la economía del conocimiento pasan a presentarse como rudos hombres de campo que no entienden de papeleos. Una hoja que Eduardo Buzzi entregó en la reunión del jueves propuso que las retenciones fueran descontadas por las cooperativas y cerealistas que actúan como agentes de retención y que las compensaciones no se pagaran en la cuenta bancaria de cada productor, porque eso obliga al temido blanqueo (...)".
Horacio Vertbisky. Página 12 (domingo 25 de mayo de 2008).
Horacio Vertbisky. Página 12 (domingo 25 de mayo de 2008).
jueves, 15 de mayo de 2008
Proyecto 2011
En la mañana de ayer se "comió" una manifestación impensada, se le llenó de tractores y 4x4 la ciudad, precisamente la ciudad desde la que apnta a posicionarse como el candidato a gobernador de la provincia de Córdoba: El Objetivo.Sí, con mayúsculas.
Su alineamiento K no responde a cuestiones ideológicas... supongo, ya que son públicas y conocidas sus encolumnamientos con el ex presidente Menem -con el que estuvo comiendo uno que otro asado en un campo de La Palestina- y el gobernador De la Sota -aspirante a presidente por el neoliberalismo vernáculo, de quien llegó a ser ministro-... lo que se dice un verdadero recorrido por todo el espectro político.
De todos modos, ya no causa sorpresa el ir y venir de los políticos del presente; el caso más enigmático ha sido el del 'Pichi' Campana dejando las huestes de Luis Juez para sumarse a las de Schiaretti o, más cerca nuestro, la salida, confrontación desde el juecismo y posterior regreso de Víctor Rivera en el PJ villanovense. Pensar que en los tiempos de Alem, Yrigoyen o el mismo Perón esto se consideraba un verdadero deshonor, una traición, que se pagaba con la mayor de las condenas sociales: el ser señalado con el dedo, con las miradas inquisidoras...
Hoy, en cambio, esto es moneda corriente y habla de las claras del vaciamiento ideológico que el poder consumó desde que perdió la batalla en el ´83, con el retorno de la democracia. De distintas maneras fue socavando las ideas que sostenían a los partidos mayoritarios, los penetró, se instaló en ellos, los dejó sin líneas de orientación y los sentó a su diestra, más tarde adoptó las diferentes formas del movimiento peronista, lo mediatizó, lo alejó de la gente valiéndose de encuestas, clientelismo y mediciones de imagen como punto de contacto, sólo algunas expresiones menores se sostuvieron encuadradas detrás de un ideal, pero en muy pocas ocasiones llegaron a lograr al menos una representación parlamentaria.
La política hoy no tiene ideología, sólo los intereses de los políticos por ascender o subsistir a costas del erario público, dejando la sensación que se trata de profesionales más que servidores públicos.
martes, 13 de mayo de 2008
Otra vez el campo!!!
Otra vez el campo. La historia se repite, harta y ha comenzado a producir una enorme sensación de hastío, bizarra… una disputa entre dos de los sectores con mayor nivel económico del país, el campo y, lamentablemente, la política, que tiene como espectadores privilegiados a esa amplia franja de la población que queda al margen de la famosa distribución de la riqueza.
Así estamos los trabajadores, observando como la inflación se devora nuestros salarios, como se fue a 130 pesos la misma compra que el mes pasado en el supermercado equivalía a 100 (obvio que ese no es el 0,8 % que dice el Gobierno)… Así estamos los trabajadores cordobeses, por ejemplo, amenazados por su gobernador con el descuento de los días de paro frente al reclamo obligado por la falta de una respuesta seria frente a la pérdida del poder adquisitivo que experimentaron las correspondientes mensualidades… Así estamos los trabajadores, recibiendo suspensiones en los frigoríficos, en las metalúrgicas…
Y ahí está el campo, peleando por unos cientos de miles más, por unos cientos de miles menos, discutiendo y buscando el apoyo de una sociedad (excluyendo a los deciles más altos, como el industrial o el comercio concentrado) que ni por asomo llega en una año a obtener con su trabajo la ganancia que en meses produce una cosecha de soja y que se traduce en 4x4, casas suntuosas en barrios residenciales, departamentos, viajes al exterior, entre vanidades varias.
Protestando andan los chacareros y oligarcas con todas las garantías que se establecen en la Constitución, pero claro está, sin respetar las del resto de los ciudadanos, sometiéndolos al desabastecimiento de productos esenciales y a una inflación desopilante –que dicho sea de paso aprovechan los mismos sectores que se enriquecieron en épocas pasadas–.
Allá está el Gobierno, cada vez más distante del pueblo que lo votó, diciendo distribuir una riqueza que no distribuye y acumula en reservas, lanzando obras propias del delirio menemista, como lo es el tren bala (se acuerden del cohete a la luna o el viaje espacial a Japón de media hora), cuando por mucho, muchísimo menos de lo que se piensa gastar se podría renovar el decadente tendido ferroviario actual, lo que no sólo generaría puestos de trabajo, sino también un considerable ahorro de energía no renovable, es decir: petróleo… (aún en manos extranjeras, que envidia Evo), sin controlar los precios y con una larga lista de etcéteras, de cuentas pendientes con los sectores populares de nuestro país, con aquellos que pasan hambre, que no pueden educarse ni cuidar su salud.
Córdoba, la isla. Presten atención a estas declaraciones de Carlos Caserio, ministro de Gobierno cordobés: “Lo que tributan los productores en impuestos no es lo que vale la tierra. Si el impuesto inmobiliario rural sigue en su valor histórico no es porque no sepamos que la tierra vale más sino que es una política para compensar a los productores de otras pérdidas (…) esa es la mejor demostración de que estamos a favor del campo”… ¡Buenísimo! ¿Podría entonces el señor gobernador de Córdoba responder cuál es la política para compensar a los trabajadores de la educación, la salud o la administración pública para compensarlos de sus pérdidas mensuales?
Y respondió, con la amenaza del descuento del paro que los gremios estatales llevarán adelante este miércoles… al campo, mientras tanto, le podría adelantar, dar o financiar lo que la Nación les retendría… ¿Gobierno popular? De acá…
¿Y por casa como andamos? Bien, gracias. Con Accastello jugándose por los Kirchner como en su momento lo hizo por Menem y más tarde por de la Sota, un hombre de amplio espectro ideológico, podría decirse; con el opositor Costa –funcionario schiarettista– en un rol patético exigiéndole una definición en torno al conflicto a su ex amigo y hoy rival; con el resto de la oposición ausente de toda ausencia… Un nivel de la puta madre el de la dirigencia villamariense.
Así estamos los trabajadores, observando como la inflación se devora nuestros salarios, como se fue a 130 pesos la misma compra que el mes pasado en el supermercado equivalía a 100 (obvio que ese no es el 0,8 % que dice el Gobierno)… Así estamos los trabajadores cordobeses, por ejemplo, amenazados por su gobernador con el descuento de los días de paro frente al reclamo obligado por la falta de una respuesta seria frente a la pérdida del poder adquisitivo que experimentaron las correspondientes mensualidades… Así estamos los trabajadores, recibiendo suspensiones en los frigoríficos, en las metalúrgicas…
Y ahí está el campo, peleando por unos cientos de miles más, por unos cientos de miles menos, discutiendo y buscando el apoyo de una sociedad (excluyendo a los deciles más altos, como el industrial o el comercio concentrado) que ni por asomo llega en una año a obtener con su trabajo la ganancia que en meses produce una cosecha de soja y que se traduce en 4x4, casas suntuosas en barrios residenciales, departamentos, viajes al exterior, entre vanidades varias.
Protestando andan los chacareros y oligarcas con todas las garantías que se establecen en la Constitución, pero claro está, sin respetar las del resto de los ciudadanos, sometiéndolos al desabastecimiento de productos esenciales y a una inflación desopilante –que dicho sea de paso aprovechan los mismos sectores que se enriquecieron en épocas pasadas–.
Allá está el Gobierno, cada vez más distante del pueblo que lo votó, diciendo distribuir una riqueza que no distribuye y acumula en reservas, lanzando obras propias del delirio menemista, como lo es el tren bala (se acuerden del cohete a la luna o el viaje espacial a Japón de media hora), cuando por mucho, muchísimo menos de lo que se piensa gastar se podría renovar el decadente tendido ferroviario actual, lo que no sólo generaría puestos de trabajo, sino también un considerable ahorro de energía no renovable, es decir: petróleo… (aún en manos extranjeras, que envidia Evo), sin controlar los precios y con una larga lista de etcéteras, de cuentas pendientes con los sectores populares de nuestro país, con aquellos que pasan hambre, que no pueden educarse ni cuidar su salud.
Córdoba, la isla. Presten atención a estas declaraciones de Carlos Caserio, ministro de Gobierno cordobés: “Lo que tributan los productores en impuestos no es lo que vale la tierra. Si el impuesto inmobiliario rural sigue en su valor histórico no es porque no sepamos que la tierra vale más sino que es una política para compensar a los productores de otras pérdidas (…) esa es la mejor demostración de que estamos a favor del campo”… ¡Buenísimo! ¿Podría entonces el señor gobernador de Córdoba responder cuál es la política para compensar a los trabajadores de la educación, la salud o la administración pública para compensarlos de sus pérdidas mensuales?
Y respondió, con la amenaza del descuento del paro que los gremios estatales llevarán adelante este miércoles… al campo, mientras tanto, le podría adelantar, dar o financiar lo que la Nación les retendría… ¿Gobierno popular? De acá…
¿Y por casa como andamos? Bien, gracias. Con Accastello jugándose por los Kirchner como en su momento lo hizo por Menem y más tarde por de la Sota, un hombre de amplio espectro ideológico, podría decirse; con el opositor Costa –funcionario schiarettista– en un rol patético exigiéndole una definición en torno al conflicto a su ex amigo y hoy rival; con el resto de la oposición ausente de toda ausencia… Un nivel de la puta madre el de la dirigencia villamariense.
Les faltó un cachito así

En su momento saludé la pavimentación de la calle Marcos Juárez, más aún siendo una obra pública y relevante para nuestra querida Villa Nueva, pero... Sin ánimo de criticar, me pregunto si no se podría haber pavimentado ese pequeño tramo que une el puente "viejo" con la citada arteria (ver infografía), eran apenas unos metros y supongo un gasto insignificante que le habría puesto la frutilla al postre.
Pero bue... habrá que esperar y al llegar al lugar, después de ese viaje placentero por la Marcos Juárez pavimentada, aprestarse a esquivar los pozos y cráteres que ahí se forman.
La patria menemista aún existe
Uno creía que cuando se fue el innombrable todo iba a cambiar, sin embargo las cosas no han sido así, los '90 aún están entre nosotros... SI, SEGUIMOS SIENDO EL MISMO PAIS... lo duro que es darse cuenta.
La reflexión viene a cuenta de una visita a la ciudad de Hernando que realicé días atrás, de noche. El periplo se inicio con el zigzagueo del auto a la altura de Luca por la repavimentación de la 158, hasta ahí todo bien, pero al llegar a Dalmacio las cosas tomaron otro tenor al comprobar que el transitado y famoso cruce no estaba
nisiquiera señalizado.
nisiquiera señalizado.Allí reina la más absoluta oscuridad, ni hablar de un cartel que indique o prevenga el empalme de las rutas 158 y 6 o de las líneas blancas y amarillas que demarcan las carreteras, como si fuera poco, a escasos metros del lugar, por la 6, un puesto de peaje... donde literalmente te meten la mano en el bolsillo, porque cobrarte por transitar sobre una vía que no reúne las mínimas condiciones de seguridad es un asalto.
¿No recaudará el ente intermunicipal que tiene a su cargo la concesión de dicha ruta, el dinero necesario para marcarla, al menos? ¿Quién controla? Obvio que nadie, como en el apogeo de los años menemistas, la gilada paga y unos pocos disfrutan del negocio sin invertir ni un centavo de lo mucho que 'levantan'... Mientras tanto se suceden los accidentes en las rutas, se pierden vidas y todo sigue como si nada.
jueves, 1 de mayo de 2008
Feliz Día de los Trabajadores
¿Día del Trabajo o de los Trabajadores? Yo prefiero Día de los Trabajadores, porque es justo homenajear a todos aquellos que pasan horas tras horas, días, meses y años produciendo desde sus puestos, bienes materiales, servicios, conocimientos, tecnología y todo aquello que uno pueda llegar a imaginarse...Día de los Trabajadores en honor a quienes se levantan cuando el sol aún no salió y vuelven a sus casas recién al atardecer o por aquellos que se pasan noches enteras firmes en sus puestos, también por los que no tienen sábados ni domingos, por los que se pasan un feriado "adentro"...
Día de los Trabajadores para diferenciarse con claridad de aquellos que de manera fraudulenta se aprovechan de su capacidad para darles "generosamente" un trabajo, por los contratados o los facturantes a los que se les niega el derecho a gozar de los beneficios que más de medio siglo atrás el General Perón y el peronismo auténtico consagró para todos los asalariados...
Día de los Trabajadores para quienes aún en el peor de los contextos luchan por defender los derechos, las garantías y la dignidad de los que ponen el lomo, por los gremialistas de verdad, esos que vuelven a sus casas con la frente en alto y no con un cero kilómetro de vidrios polarizados...
Por todo lo que significa ganarse un peso, por todo lo que hay que resignar para poner un pedazo de pan en la mesa o darle educación a los hijos... por todo eso prefiero hablar del DIA DE LOS TRABAJADORES... me queda la sensación de que el trabajo es algo muy distinto dentro de este mundo capitalista en el que vivimos...
FELIZ DIA DE LOS TRABAJADORES PA` TODO EL MUNDO
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